Una absolución penal en la Audiencia Nacional no siempre es el punto final. El 28 de mayo de 2026, la Sala de Apelación de la Audiencia Nacional anulo la sentencia que había absuelto a la actriz Ana Duato y a su marido, el productor Miguel Ángel Bernardeau, en el caso Nummaria. El motivo: la absolución no estaba suficientemente motivada. En consecuencia, el tribunal ha ordenado repetir el juicio con un tribunal diferente, lo que devuelve a ambos al banquillo con una acusación fiscal que pide 32 anos de prisión. Este caso plantea una pregunta esencial para cualquier acusado: ¿cuándo puede una absolución ser anulada en España? En Rodríguez & Mendoza Abogados somos especialistas en defensa penal ante la Audiencia Nacional y en recursos de apelación y casación.
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Que ha ocurrido exactamente en el caso Nummaria: la absolución que no resisto el recurso
En julio de 2025, la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional absolvió a Ana Duato y a Miguel Ángel Bernardeau del delito de fraude fiscal. El tribunal considero que, como profesionales sin formación fiscal especifica, pudieron creer razonablemente que actuaban dentro de la legalidad gracias al asesoramiento de Fernando Pena, dueño del despacho Nummaria. Sin embargo, la Abogacía del Estado, en representación de la Agencia Tributaria, recurrió la absolución.
La Sala de Apelación, en su sentencia de 28 de mayo de 2026 —389 paginas—, concluye que la sentencia absolutoria no supera el «filtro de racionalidad» exigible. En concreto, el tribunal critica que la absolución no explica de forma coherente porque no existió ocultación ni defraudación cuando los ingresos de Duato se canalizaron a través de una sociedad instrumental que ella misma creo, generando cuotas de IRPF notablemente inferiores a las que hubieran correspondido de declararse renta vitalicia. Por ello, ordena repetir el juicio con un tribunal diferente. Además, rebaja en dos años la condena del asesor Pena, cuya pena pasa de 80 a 78 anos de prisión al apreciar la prescripción de uno de los delitos fiscales imputados.
Cuando puede anularse una absolución penal en España: los límites del doble conforme
La absolución penal goza en España de especial protección constitucional derivada del principio de presunción de inocencia y del derecho a no ser juzgado dos veces por los mismos hechos (non bis in ídem). Sin embargo, la Ley de Enjuiciamiento Criminal y la jurisprudencia del Tribunal Supremo reconocen que una absolución puede ser anulada si la motivación de la sentencia es manifiestamente irrazonable o arbitraria.
En concreto, los tribunales de apelación pueden anular una absolución en tres supuestos:
- Motivación insuficiente o irrazonable: la sentencia no explica de forma lógica y coherente por que el tribunal descarta la prueba de cargo. Este es el supuesto del caso Duato: la Sala de Apelación considera que la absolución no justifica adecuadamente la ausencia de dolo defraudador.
- Error en la valoración de la prueba documental o pericial: cuando el tribunal de instancia ignora documentos o informes periciales que contradicen frontalmente la absolución. En estos casos no se revisa la credibilidad de los testigos, sino la interpretación de documentos.
- Absolución basada en una infracción de ley: cuando el tribunal aplica erróneamente una norma jurídica y esa aplicación errónea determina la absolución. Por ejemplo, apreciar una prescripción del delito cuando esta no concurre.
Sin embargo, hay un límite fundamental: el tribunal de apelación no puede condenar directamente a quien fue absuelto en primera instancia, porque ello vulneraria el derecho a un proceso con todas las garantías. Únicamente puede anular la sentencia absolutoria y ordenar la celebración de un nuevo juicio. Así lo confirma el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en su consolidada jurisprudencia sobre el derecho a un proceso equitativo del articulo 6 del Convenio Europeo de Derechos Humanos.

Que lecciones practicas deja el caso Duato para cualquier acusado
El caso Nummaria no es solo un asunto de celebridades. Sus implicaciones para la defensa penal en la Audiencia Nacional son muy concretas:
- Una absolución debe estar bien motivada desde el primer momento: no basta con que el tribunal absuelva. La sentencia debe explicar de forma detallada y lógica por que descarta la prueba de cargo. Las resoluciones mal fundamentadas son vulnerables en apelación.
- La confianza en el asesor no siempre exculpa: el caso Duato muestra que alegar desconocimiento del fraude por haber confiado en un profesional es un argumento que necesita respaldo probatorio sólido. Facturas, correos, documentación del encargo y testimonios deben acreditarlo.
- La Abogacía del Estado recurre las absoluciones favorables al Fisco: en delitos fiscales, el Estado tiene legitimación activa para recurrir las absoluciones. Por tanto, la absolución en primera instancia no cierra el caso.
- El nuevo juicio es ante un tribunal diferente: esto implica que la prueba practicada en el primer juicio debe reproducirse o incorporarse documentalmente al nuevo. La defensa necesita tiempo para preparar de nuevo la estrategia.
- El recurso de casación ante el Tribunal Supremo es el siguiente paso: la parte condenada en el segundo juicio podrá recurrir en casación. Es un proceso largo, pero la jurisprudencia del Tribunal Supremo en materia de motivación de absoluciones es cada vez más garantista.
¿Puede la Fiscalía recurrir una absolución en la Audiencia Nacional?
Si. Tanto la Fiscalía como la acusación particular y la acusación publica (Abogacía del Estado, acusaciones populares) pueden recurrir una absolución penal en la Audiencia Nacional mediante recurso de apelación ante la Sala de Apelación del mismo tribunal. Sin embargo, el tribunal de apelación no puede condenar directamente: únicamente puede confirmar la absolución o anularla y ordenar un nuevo juicio.
¿Qué es el filtro de racionalidad exigido a las sentencias absolutorias?
El «filtro de racionalidad» es el estándar jurisprudencial del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional que exige que toda sentencia —absolutoria o condenatoria— explique de forma coherente y no arbitraria las razones de su decisión. Una absolución no puede ignorar prueba de cargo sin justificar por qué la descarta. Cuando lo hace, la sentencia puede ser anulada, aunque el resultado fuera favorable al acusado.
¿Qué ocurre si me absuelven y la sentencia es recurrida por la acusación?
Si el recurso de apelación prospera, el tribunal ordenara un nuevo juicio ante un tribunal diferente. Durante ese periodo, el acusado queda en libertad y sin condena. El nuevo juicio se celebra desde cero, con nueva practica de prueba, nuevas conclusiones y nueva deliberación. Por ello, es fundamental no bajar la guardia tras una absolución y mantener al abogado defensor activo hasta que la sentencia sea firme.


